Los automóviles modernos son cada vez más avanzados tecnológicamente y su funcionamiento depende en gran medida de la electrónica. Uno de los componentes clave del sistema de control del vehículo es la centralita de motor, conocida también como ordenador de motor o ECU (Engine Control Unit). Aunque externamente pueda parecer un elemento poco relevante, es precisamente el encargado de garantizar el correcto funcionamiento de todo el conjunto propulsor.